- La técnica de Inspiración Profunda Mantenida (DIBH) permite alejar el corazón del campo de radiación durante el tratamiento, reduciendo la dosis que puede recibir este órgano.
- Este avance se combina con esquemas de “ultra-hipofraccionamiento”, que reducen el tratamiento de tres semanas a solo cinco días en pacientes seleccionadas.
- Esta técnica resulta especialmente beneficiosa en pacientes con cáncer de mama izquierdo, debido a la proximidad anatómica del corazón.
- La combinación de ambas técnicas sitúa al centro malagueño a la vanguardia en precisión y seguridad en Oncología Radioterápica.
Málaga, 21 de septiembre de 2026. El Hospital Quirónsalud Málaga emplea técnicas avanzadas de radioterapia para tratar el cáncer de mama buscando la máxima eficacia frente al tumor y, al mismo tiempo, una mayor protección de los tejidos y órganos sanos. Entre ellas se encuentra la Inspiración Profunda Mantenida (DIBH), una técnica que permite reducir la radiación que puede alcanzar el corazón durante el tratamiento y que cobra especial importancia en los tumores de mama izquierda”, explica la doctora Miriam Palomas, especialista en Oncología Radioterápica con especial dedicación a la patología mamaria del Hospital Quirónsalud Málaga, servicio dirigido por el doctor Jorge Contreras.
Este procedimiento se combina con los actuales esquemas de radioterapia que permiten, en pacientes seleccionadas, “completar el tratamiento de la mama en cinco sesiones, frente a tratamientos tradicionalmente más prolongados”. El objetivo es avanzar hacia una radioterapia cada vez más precisa, cómoda y adaptada a las características de cada paciente.
Protección cardiaca mediante el control de la respiración
La clave de esta técnica está en un sencillo gesto de la paciente: realiza una inspiración profunda y mantiene el aire durante unos segundos que dura la irradiación. Según explica la oncóloga radioterápica Míriam Palomas, “cuando los pulmones se llenan de aire, aumenta el volumen torácico y se desplaza el corazón, alejándolo de la zona que recibe la radiación. Esto es clave para minimizar la dosis en el tejido cardiaco, especialmente cuando tratamos la mama izquierda”.
“Al realizar una inspiración profunda, conseguimos separar el corazón del campo de tratamiento y, por tanto, disminuir la radiación que puede llegar hasta él y reducir su posible toxicidad”. De esta manera, la radioterapia se administra en unas condiciones anatómicas especialmente favorables para proteger el tejido cardiaco. La paciente mantiene la inspiración durante la irradiación y respira normalmente entre una aplicación y otra, siguiendo en todo momento las indicaciones del equipo de Oncología Radioterápica. En este sentido, además, destaca el papel fundamental que desempeñan los técnicos de Oncología Radioterápica, así como Enfermería, cuya labor es clave durante todo el proceso.
La incorporación de esta técnica responde a uno de los principales objetivos de la radioterapia moderna: concentrar la dosis necesaria en la zona que precisa tratamiento minimizando, tanto como sea posible, la exposición de los órganos sanos próximos.
Radioterapia en cinco sesiones
A esta mayor precisión se suma la evolución de los esquemas de tratamiento del cáncer de mama. En determinadas pacientes, “es posible administrar la radioterapia de la mama en cinco sesiones, concentrando el tratamiento en un periodo considerablemente más corto”, subraya la doctora Míriam Palomas.
Estos esquemas, conocidos como ultra-hipofraccionamiento, permiten reducir el número de desplazamientos al hospital y facilitan la conciliación del tratamiento con la vida personal, familiar y laboral de la paciente, manteniendo siempre la indicación individualizada por parte del especialista.
Planificación y compromiso con la paciente
La planificación es, por ello, fundamental. Antes de iniciar el tratamiento, el equipo estudia las características de cada paciente y del tumor y determina tanto el esquema de radioterapia más adecuado como la conveniencia de utilizar la Inspiración Profunda Mantenida.
La Dra. Miriam Palomas destaca la incorporación de esta técnica a la práctica asistencial del Hospital Quirónsalud Málaga, “hoy en día, esta técnica se sitúa a la vanguardia de los tratamientos radioterápicos y este centro la ofrece de forma consolidada”. Se trata de un logro más del centro hospitalario en su compromiso por una radioterapia cada vez más personalizada y precisa, en la que “el objetivo no es únicamente tratar eficazmente el cáncer, sino hacerlo reduciendo al máximo posible el impacto del tratamiento sobre los tejidos sanos y favoreciendo la calidad de vida de las pacientes”, termina diciendo.

