Con motivo de Movember, el movimiento internacional que cada mes de noviembre promueve la concienciación sobre la salud masculina, el equipo de Urología del Hospital Quirónsalud Málaga insiste en la importancia de incorporar las revisiones urológicas como un hábito en el cuidado de la salud.
La detección temprana resulta fundamental para aumentar las posibilidades de curación y acceder a tratamientos más personalizados y menos invasivos para el tumor más frecuente entre los hombres en España, con cerca de 35.000 nuevos casos previstos en 2026.
La cirugía robótica Da Vinci permite intervenir con mayor precisión, favoreciendo la preservación de estructuras relacionadas con la continencia urinaria y la función sexual.
Málaga, 4 noviembre de 2026. El cáncer de próstata continúa siendo el tumor más frecuente entre los hombres en España. Según las estimaciones de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), durante 2026 se diagnosticarán 34.833 nuevos casos en nuestro país. A pesar de su elevada incidencia, presenta una de las tasas de supervivencia más altas entre los tumores frecuentes, gracias a los avances en el diagnóstico y los tratamientos.
Con motivo de Movember, el movimiento internacional que cada mes de noviembre promueve la concienciación sobre la salud masculina, el equipo de Urología del Hospital Quirónsalud Málaga insiste en la importancia de incorporar las revisiones urológicas como un hábito en el cuidado de la salud, especialmente a partir de determinadas edades o cuando existen antecedentes familiares.
El doctor José Ángel Gómez Pascual, jefe del Servicio de Urología del Hospital Quirónsalud Málaga, recuerda que una de las principales dificultades del cáncer de próstata es que puede desarrollarse sin producir síntomas durante sus primeras fases. Por tanto, insiste en que “el diagnóstico temprano aumenta las opciones de tratamiento y curación del cáncer de próstata. Las revisiones urológicas a partir de los 50 años, y antes en aquellos hombres que presentan factores de riesgo como antecedentes familiares de cáncer de próstata, son de vital importancia. Y no sólo para descartar problemas a nivel de la próstata, sino también para evaluar la salud de otros órganos del aparato urinario, como los riñones o la vejiga”, señala el especialista.
La valoración del riesgo individual, la determinación del antígeno prostático específico (PSA) mediante un análisis de sangre y, cuando está indicado, la exploración urológica constituyen herramientas fundamentales para orientar el diagnóstico.
Uno de los principales mensajes de la campaña es que no es necesario presentar síntomas urinarios para padecer cáncer de próstata. De hecho, en sus primeras fases, la enfermedad suele evolucionar de manera silenciosa, por lo que esperar a que aparezcan molestias puede retrasar su diagnóstico.
El Hospital Quirónsalud Málaga cuenta, además, con técnicas avanzadas como la resonancia magnética multiparamétrica y la biopsia de próstata por fusión, que combina imágenes de resonancia magnética y ecografía para localizar con mayor precisión las zonas sospechosas.
Esta tecnología permite dirigir la toma de muestras hacia las lesiones identificadas, mejorando la detección de tumores clínicamente significativos y facilitando una valoración más precisa de la enfermedad.
“El éxito del tratamiento está basado en realizar un diagnóstico lo más precoz posible del tumor primario y lo más exacto del estadio clínico de la enfermedad, ya que ambos van a ser decisivos en la elección de la pauta terapéutica”, explica el doctor Gómez Pascual.
Cirugía robótica Da Vinci: precisión quirúrgica y calidad de vida
Los avances tecnológicos han transformado también el tratamiento quirúrgico del cáncer de próstata, permitiendo intervenciones cada vez más precisas y menos invasivas.
En pacientes seleccionados con cáncer de próstata localizado, la prostatectomía radical, que consiste en la extirpación de la próstata, constituye una de las principales alternativas de tratamiento con intención curativa.
La incorporación de la cirugía robótica mediante el sistema Da Vinci supone un importante avance en este ámbito, al proporcionar al cirujano una visión tridimensional ampliada del campo operatorio y una mayor precisión y libertad de movimiento de los instrumentos quirúrgicos.
Estas características resultan especialmente relevantes en una intervención tan delicada como la cirugía prostática, por la proximidad de estructuras anatómicas relacionadas con el control urinario y la función eréctil.
Así, “la tecnología robótica facilita una disección minuciosa y, cuando las características del tumor lo permiten, la preservación de los haces neurovasculares, con el objetivo de minimizar las posibles secuelas funcionales de la intervención”, explica el jefe de Urología de Quirónsalud Málaga.
Además, al tratarse de un abordaje mínimamente invasivo, puede favorecer una menor pérdida de sangre, una recuperación posoperatoria más rápida y una estancia hospitalaria más corta, en función de las características de cada paciente.
Más allá de la eliminación del tumor, uno de los grandes objetivos de la cirugía actual es “preservar, en la medida de lo posible, la calidad de vida del paciente, reduciendo el impacto físico y emocional que puede acompañar al tratamiento de esta enfermedad”.
La elección de la técnica quirúrgica y sus resultados dependen, no obstante, de factores como el estadio tumoral, la situación clínica del paciente y la experiencia del equipo quirúrgico.
El abordaje del cáncer de próstata ha evolucionado hacia una medicina cada vez más individualizada. No todos los tumores presentan el mismo comportamiento ni requieren necesariamente el mismo tratamiento.
En función de la agresividad del tumor, su extensión, la edad y las condiciones generales del paciente, los especialistas pueden optar por diferentes estrategias, desde la vigilancia activa en determinados tumores de bajo riesgo hasta la cirugía, la radioterapia o los tratamientos sistémicos.
El Hospital Quirónsalud Málaga apuesta por un abordaje integral y multidisciplinar, en el que la coordinación entre Urología, Oncología Médica y Oncología Radioterápica permite seleccionar la alternativa más adecuada en cada caso. En este contexto, los avances en radioterapia también han permitido desarrollar tratamientos más precisos y esquemas de menor duración para determinados pacientes con cáncer de próstata. Así, el objetivo es conseguir el mejor control posible de la enfermedad, minimizando los efectos secundarios y atendiendo no solo a la supervivencia, sino también al bienestar y la calidad de vida a largo plazo.
Más allá del cáncer de próstata, el movimiento Movember busca visibilizar otros problemas de salud que afectan especialmente a los hombres, como el cáncer testicular y los trastornos de salud mental, al tiempo que promueve una mayor implicación masculina en la prevención y el autocuidado.
En este sentido, los especialistas recuerdan que todavía existen barreras culturales, miedos y prejuicios que llevan a algunos hombres a retrasar sus consultas médicas, especialmente cuando se trata de cuestiones relacionadas con la salud sexual o urológica.
Normalizar las revisiones, hablar abiertamente de los síntomas y consultar ante cualquier duda son pasos fundamentales para mejorar la detección y el tratamiento de estas enfermedades.
Desde el Servicio de Urología del Hospital Quirónsalud Málaga recuerdan que cuidar la salud masculina no debe limitarse al mes de noviembre y que la información, el seguimiento médico individualizado y la detección precoz constituyen herramientas esenciales para mejorar el pronóstico y la calidad de vida de los pacientes.

