La mitad de los mayores de 50 años convive con las hemorroides, un problema frecuente y silenciado por tabúes o información insuficiente

La mitad de los mayores de 50 años convive con las hemorroides, un problema frecuente y silenciado por tabúes o información insuficiente

Sangrado, dolor y molestias crónicas son algunos de los síntomas de esta afección, que requiere diagnóstico especializado y tratamientos adaptados a cada paciente

 Córdoba, 4 de noviembre de 2026.- Las hemorroides son más habituales de lo que se suele pensar, ya que afectan al 50% de las personas mayores de 50 años y entre un 5% y un 10% de la población las presenta en algún momento de su vida. La doctora Reyes Vázquez, especialista en Cirugía General y proctóloga del Hospital Quirónsalud Córdoba, ha advertido de que la incidencia aumenta con la edad y hay circunstancias que favorecen su aparición como el embarazo y el parto, debido a los cambios fisiológicos y la presión abdominal que favorecen el empeoramiento del síndrome hemorroidal.

La doctora ha explicado que entre los síntomas más frecuentes se encuentran el sangrado, el prolapso, el dolor y la picazón. “Hay pacientes que sienten molestias continuas, mientras que otros sufren crisis hemorroidales con un dolor intenso e incapacitante y cada caso requiere un abordaje personalizado según los síntomas y el grado de afectación”.

La especialista ha indicado que las cremas tópicas no solucionan el problema. En muchos casos se recurre primero a tratamientos conservadores, como la esclerosis hemorroidal, un procedimiento ambulatorio, rápido y eficaz como alternativa a la cirugía. En los casos más avanzados se valora el tratamiento quirúrgico, el método clásico es la hemorroidectomía, un método que suele provocar rechazo en el paciente por el dolor posoperatorio, mientras que la hemorroidoplastia (LHP) mediante láser, es un método alternativo menos invasivo y menos doloroso, que aporta grandes beneficios frente a la cirugía tradicional. En esta intervención se reduce el dolor, permitiendo una recuperación inmediata, sin secuelas ni cicatrices externas, con el alta el mismo día de la cirugía y sin necesidad de curas posteriores, destaca la especialista.

La doctora Vázquez ha subrayado que ante un sangrado es fundamental realizar una colonoscopia para descartar otras causas, ya que a veces se pueden producir diagnósticos erróneos si no se acude a un especialista en proctología. “No hay que normalizar el malestar ni esperar a que el problema se agrave. Un diagnóstico y tratamiento adecuados permiten retomar la vida normal sin limitaciones ni molestias persistentes”, ha insistido.

Más allá del dolor, las hemorroides impactan directamente en la calidad de vida, limitando la actividad física, la vida social y, en algunos casos, el sueño. Estudios recientes muestran que los pacientes que reciben un tratamiento adecuado experimentan una mejora significativa del bienestar general y una recuperación de la rutina diaria sin dolor ni estrés asociado.

Por ello, la recomendación de la doctora Vázquez es clara, consultar cuanto antes ante los primeros síntomas. La detección temprana no sólo evita complicaciones, sino que amplía las opciones de tratamiento, desde procedimientos ambulatorios hasta técnicas quirúrgicas menos invasivas como el láser, que combinan eficacia, menos dolor y recuperación rápida, garantizando un resultado funcional y estético óptimo, ha concluido.