“Arde Lucus” un ejemplo de convivencia entre romanos y los antiguos castreños en Lugo

arde lucus

arde lucusDos mil años después es una fiesta que quiere ser de Interés Turístico Internacional

Enrique Sancho

La España que hoy acoge encantada (al menos lo hizo hasta 2019) a 84 millones de visitantes de todos los países del mundo, ha contemplado el paso de muchos pueblos y civilizaciones, no siempre pacíficos, que han contribuido a formar lo que hoy somos. Iberos y celtas, fenicios, griegos y cartaginenses, romanos, visigodos musulmanes (que se quedaron durante ocho siglos), almorávides y almohades, franceses napoleónicos… Su presencia, casi siempre impuesta, dio lugar a muchos enfrentamientos, a los que sumar las propias luchas internas de nobles contra plebeyos, príncipes contra príncipes, reyes contra reyes, vecinos contra vecinos…

Muchos de aquellos enfrentamientos hoy se han convertido en fiestas, en recreaciones históricas sin ira, buscando el aspecto más festivo, el más solidario, el más divertido. Así han ido surgiendo, sobre todo en los últimos años, festejos populares que reproducen las vestimentas, las armas, los escudos y gallardetes, que conservan todo lo de antes, pero dejan de lado la violencia, el enfrentamiento, la disparidad. Muchos de ellos forman parte de la Asociación de Fiestas y Recreaciones Históricas, que reúne a 36 miembros. Luchas de moros y cristianos, romanos y cartagineses, iberos y astures contra romanos, otra vez, templarios y musulmanes, imperiales y comuneros, españoles y franceses, romanos (de nuevo) y castreños…

No, romanos y castreños en tierras de Lugo apenas se enfrentaron, convivieron en paz durante casi tres siglos y los lucenses que hoy se visten como aquellos antecesores, lo siguen haciendo igual, con armonía, con diversión, con fiesta. Así crearon hace 20 años la fiesta “Arde Lucus”, Lucus por el antiguo nombre que dieron a la ciudad, Lucus Augusti, que da idea de quien era el emperador que mandaba entonces en Roma. Arde en referencia al fuego que sigue vivo en la ciudad 2.000 años después de su fundación y como recordaba su alcaldesa, Lara Méndez en el acto de presentación de la próxima edición “Honraremos una vez más nuestra ciudad con unas grandes fiestas de recreación histórica, en las que Lugo arderá, volverá a inflamarse y a incendiarse de nuevo, puesto que el fuego, efectivamente, no se apagó, para recordar sus orígenes, pero también su futuro, desde las sextas as las terceras calendas del mes de junio, es decir, del 9 al 12 de junio del año 2022”.

arde lucus 3Ensayo general con todo

Pero cuando aún faltan seis meses para esa fecha, las autoridades de Lugo han querido mostrar un avance de su fiesta, una especie de ensayo general con todo, como se dice en teatro, a un grupo de periodistas representantes de medios extranjeros, cuyos reportajes contribuirán a que Arde Lucus, que ya es Fiesta de Interés Turístico Regional y Nacional, sea declarada de Interés Turístico Internacional antes de la celebración de 2022. La guapa y elegante alcaldesa, el activo concejal de Juventud y Deportes, Mauricio Reppeto, la culta concejala de Economía y Patrimonio, Mercedes Paula Alvarellos, la experta y alma de la fiesta, María José Pena acompañados de la eficaz y simpática guía de Galicia, Lidia de la Fuente, animaron a los lucenses a hacer un adelanto de su fiesta para que la vieran los periodistas extranjeros. Nada menos que 500 de ellos desempolvaron armaduras y trajes, abrillantaron espadas y aperos de labranza, rememoraron frases y saludos y montaron un “Arde Lucus” en miniatura para mostrar de qué se trata.

Cuando uno de los periodistas les dio las gracias, el jefe de los castreños respondió: “Gracias a vosotros por venir y por darnos la oportunidad de recrear dos veces este año nuestra fiesta “Arde Lucus”, disfrutar con ella y compartirla con amigos de tres continentes. La fiesta es nuestro mejor momento del año y en 2021 lo hemos tenido dos veces”.

Una celebración de todos

Porque, en efecto, en junio de cada año, Lugo vuelve al siglo I y II convirtiéndose en Lucus Augusti, destacada urbe de la Gallaecia romana, rememorando así la fundación de la ciudad a cargo de Paulo Fabio Máximo, legado de César Augusto. Catorce años antes de nuestra era, el legado fundó en nombre del emperador de Roma la ciudad de Lvcvs Avgvsti, en un lugar alto cercano al Miño, el mayor río de Galicia. Esta sería la capital del Convento Jurídico Lucense, es decir, el noroeste de una gran Gallaecia que se extendía por el sur hasta el río Duero. Las minas de oro de Gallaecia fueron una base muy importante de la economía imperial, y Lvcvs Avgvsti llegaría a ser una importante ciudad provincial. Tres siglos más tarde vinieron tiempos críticos desde el punto de vista político y militar. Se levantaron nuevas defensas, entre ellas una muralla de más de dos kilómetros de perímetro, coronada por 85 poderosas torres que todavía hoy es el símbolo de la ciudad.

“Arde Lucus” no sólo pretende recrear este acontecimiento histórico sino que aspira a reconstruir la realidad sociocultural de la época, mostrando aspectos de la vida cotidiana, ahondando en la estructura de una sociedad compleja, llena de ceremonias, creencias y tradiciones y destacando el papel militar que la ciudad poseía en un principio. Porque el nombre de sus habitantes de entonces, los castreños, vienen del lugar donde vivían, los castros (castrum en latín) que eran espacios fortificados, que ha dado lugar a la palabra castrense para referirse, genéricamente, a todo lo militar.

En junio Lugo retrocede en el tiempo para gozar del legado cultural e histórico de la ciudad con “Arde Lvcvs”. Enmarcado por el gran anillo de piedra que rodea la ciudad, la muralla, Lugo vuelve a sus raíces romanas de la mano de 19 asociaciones que con sus campamentos devuelven el tiempo antiguo de Lvcvs Avgvsti. El inicio de la fiesta suele ser en el bello puente romano sobre el Miño, donde tras el grito “que vienen los romanos”, las tropas imperiales entran en la ciudad para encontrarse a un grupo de castreños con sus lanzas dispuestos a defender su independencia. No hace falta, porque pronto llegan a un acuerdo y deciden convivir en paz.

En el recorrido por la Lucus antigua no hay que perderse la Castra donde ver cómo vivían los celtas, los campamentos romanos distribuidos por la ciudad, el senado, las vestales, los pretorianos, las asamblearias… La plaza de Santa María vibra con los combates de los gladiadores, con la música y el teatro clásico y, por supuesto, el circo, en su arena se enfrentarán los gladiadores del Imperio en una lucha por el triunfo. Y, naturalmente, los lucenses, que salen a la calle caracterizados de romanos o celtas dispuestos a vivir como verdaderos personajes del Imperio Romano. Todas las calles y rincones estarán llenos de historia, de un pasado más vivo que nunca.

Cada una de la veintena de asociaciones que salen a la calle en las fiestas, con sus ropas características, con sus adornos que imitan a los originales, con sus ritos y bailes muestran lo mejor que tienen. Algunas, como la Guardia Pretoriana, Cohors III Lucensium, Trebas Galaicas o Mercenarios Galaicos hacen alardes marciales; otras, como Pax Romana, Senatvs de Lvcvs, Vestales de Lvcvs Avgvsti, Asemblearias de Lvcvs Avgvsti son más formales y elegantes. También hay algunas que se centran en reproducir la vida diaria, pescando anguilas en el Miño, elaborando escudos de la época, como la caetra, acuñando monedas como en tiempos de Augusto o elaborando artesanía celta. Ver vídeo completo de la fiesta: https://www.youtube.com/watch?v=BJXoZc3Lxbs&t=405s

arde lusus 2Un recorrido por la ciudad antigua

El casco histórico de Lugo y su muralla romana son el entorno perfecto para una fiesta histórica como esta. En sus calles y plazas se recrea, con la mayor exactitud histórica posible, los mercados, campamentos, circos, talleres y demás elementos que había en tiempos de romanos y castreños. Pero además las recreaciones históricas se suceden sin parar. “Arde Lucus” es un auténtico viaje en el tiempo a la esplendorosa Lucus Augusti. Los espectáculos de danza y música se suceden durante los tres días de fiestas en todas las calles y plazas de Lugo, numerosos romanos y castreños pasean por las calles y seres mitológicos como las ninfas o los faunos aparecen en cada esquina.

La Muralla de la ciudad y la Praza Maior cobran un papel relevante en esta fiesta, ligada al solsticio de verano, pues se convierten en el escenario idóneo para trasladarse en el tiempo hasta el siglo I. Las gentes que habitan en la ciudad se unen a esta festividad, tomando las calles vestidos con ropajes romanos o castreños para simular que hemos vuelto unos siglos atrás. Con un programa apretado y lleno de alternativas, existen varios puntos de obligada visita durante el “Arde Lucus”. El primero de ellos es el Macellum, que ocupa la Plaza Mayor, y que es mucho más que un mercado de época; es un punto de encuentro, un espacio donde niños y adultos encontrarán magia, humor, teatro y múltiples sorpresas. Para que todo esté en orden, la Cohors III Lucensium tiene instalado su campamento en esta plaza, salvaguardando la seguridad de los ciudadanos del Imperio, así como las vestales de Lvcvs Avgvsti, que preservan el fuego sagrado.

El siguiente espacio a visitar es el Castra, que cuenta con la Muralla como fondo, y en el que tanto celtas como romanos sitúan sus campamentos y desarrollan su vida diaria. Cuenta, además, con la presencia de las asociaciones de recreación de la ciudad y una programación propia llena de actividades para todas las edades. Legionarios y gladiadores, gentes de Lvcvs Avgvsti y de otras zonas del Imperio conviven y comparten espacio con diferentes tribus castreñas. Aquí se puede participar en muchas y variadas actividades, para todas las edades y se puede visitar a las gentes de Terra Copora, a los ciudadanos de Civitas Lucensis, las tribus de Tir Na N’Og y Lugdunum, las familias romano-castreñas y el Clan de Breogán.

La plaza de Santa María vibrará con la Bacanal, reirá y llorará con el teatro clásico y danzará desmesurada al son de la música. Campo Castelo se convierte en el reducto celta por excelencia, en la arena del Circus se enfrentan gladiadores de todo el Imperio y corren las cuadrigas… Todas las calles y rincones de Lucus Augusti estarán llenos de historia, de un pasado más vivo que nunca.

Un aspecto fundamental de la fiesta es la implicación de sus gentes. Gracias al esfuerzo conjunto del gobierno local, de la ciudadanía, del compromiso de agentes sociales, clubs deportivos, colegios, de diversos organismos privados que colaboran a través de su patrocinio, y por supuesto de las 19 asociaciones de Lugo que llevan a cabo una recreación histórica lo más fiel posible, “Arde Lvcvs” fue creciendo, convirtiéndose en una conjugación perfecta entre ocio y cultura, en un referente a nivel nacional, con una gran repercusión mediática y de afluencia de público, y consolidándose de tal manera que en su décimo aniversario en 2011 logró el reconocimiento como Festa de Interese Turístico Galego y en el año 2017 la declaración de Fiesta de Interés Turístico Nacional. En los últimos años Arde Lvcvs alcanzó prestigio nacional e internacional, formando parte de la Asociación Española de Fiestas y Recreaciones Históricas y de la Federación Europea de Manifestaciones Históricas, hecho que hace expandir el potencial de Lugo a través de sus festejos, tanto en Europa como fuera. Ahora quiere completar su cuadro de honor con la declaración de Fiesta de Interés Turístico Internacional.

Gladiadores, luchadores, leprosos, druidas, legionarios del ejercito romano, comerciantes que tomaban partido en el día a día de los campamentos, carreras de cuadrigas, cenas bacanales, ordenaciones por parte del gobernador, cobro de impuestos, liberación de esclavos, bautizos y celebración de matrimonios según los ritos romanos… Durante un periodo de tres días los lucenses adoptan los roles que existían antaño con la finalidad de acercar al resto de ciudadanos la historia originaria de su emplazamiento, vigente aun a día de hoy en las murallas reconocidas como Patrimonio de la Humanidad.

Tres Patrimonios de la Humanidad

Pero no son las únicas. En Lugo se dan cita tres Patrimonios de la Humanidad reconocidos por la Unesco. Además de las murallas que fueron incluidas en el año 2000, las más completas de tiempos de los romanos, la catedral y su entorno es igualmente Patrimonio de la Humanidad desde 2015 y también Lugo como etapa importante en el Camino Primitivo de Santiago. El valor adicional de estos patrimonios es que están vivos, no son meros monumentos. Las murallas, con su base de pizarra y granito y sus más de dos kilómetros de recorrido son el gran paseo popular de la ciudad de Lugo, donde los lucenses disfrutan de un agradable y tranquilo recorrido mientras contemplan la ciudad desde lo alto. También Lugo es una de las etapas fundamentales del Camino Primitivo de Santiago, la ruta más antigua de peregrinación a Compostela, itinerario muy frecuentado por el pueblo astur-galaico durante el siglo IX y buena parte del X, que atrajo también a peregrinos procedentes de otras partes del norte de España y de Europa. En 2015 fue reconocido por la Unesco, junto con el Camino del Norte, como Patrimonio de la Humanidad.

También la catedral, en la que se dan cita distintos estilos: románico tardío, gótico, renacimiento, barroco, neoclásico y muchos más. Todo un abanico de formas que acompañan y resguardan desde antaño la más singular de las joyas de este monumento: su capilla mayor, dedicada a Nuestra Señora de los Ojos Grandes, en la que se descubre como se pueden fundir madera y piedra en una sola creación; la catedral goza del privilegio papal de exponer día y noche el Santísimo Sacramento. Y en el entorno de la catedral –y también en la zona de la Milagrosa– en calles y callejones sin tráfico en las que resuenan los pasos solo amortiguados, a mediodía y por la noche, con la alegría de las gentes que allí se reúnen para disfrutar de los vinos y tapas de la ciudad. “Ir a tomar os viños” es toda una tradición. Con cada bebida siempre hay una tapa o un pincho: empanada, callos, fabada, guiso de pulpo, patatas riojanas, tortilla, queso, chorizo, chicharrones… Y si se quiere ser auténtico el vino debe ser de la Denominación de Origen Ribeira Sacra.

Por supuesto, éste es tambino puede faltar el is de los platos gallegos y lucenses martesanndo en el Miñoon sus ropas caracternidad y tambienos que 500 de én el lugar adecuado para disfrutar de algunos de los contundentes platos gallegos y lucenses más exquisitos: empanada gallega en sus diferentes presentaciones: filete, panza, zorza y panceta, entre otras y contenidos: atún, berberechos, pulpo, conejo, vieiras… Por supuesto no puede faltar el pulpo gallego, aliñado con sal gorda, aceite de oliva y pimentón, que se sirve acompañado de cachelos y chorizo, el jamón con nabo, lacón con grelos, pote gallego, caldereta de merluza o rape, sin olvidarnos de sus deliciosos quesos con denominación de origen: San Simón, Arzúa-Ulloa y O Cebreiro y sus elaborados postres: las filloas, los canutillos de crema, los freixós y las orellas…

Más información:

http://www.ardelucus.com/

http://concellodelugo.gal/es