Hoy voy a enseñaros un bello rinconcito de la provincia de Granada llamado Salobreña. Salobreña es un pueblo andaluz, ubicado en el centro – oeste de la costa granadina. El mar Mediterráneo baña las orillas de sus playas, limitando con otros municipios costeros, entre los que encontramos a Almuñecar y Motril.

Como si la hubieran sacado de una postal Salobreña da la bienvenida a todo aquel que decide ir a visitarla con una bonita estampa. Ya desde la carretera se la puede observar, blanquecina y majestuosa, anclada a una roca que está coronada por un castillo árabe. Y a los pies de la antigua edificación cientos de casas blancas hacen de ella “la imagen perfecta para ser guardada eternamente en el álbum fotográfico de los recuerdos”.

     Breve historia de Salobreña.

   El pueblecito data de la época neolítica. Por aquel tiempo Salobreña era una isla. El río Guadalfeo fue el responsable de que, poco a poco, la isla se uniera a tierra firme convirtiéndola en una vega fértil en las pasadas épocas del Bronce y Cobre.

Las primeros asentamientos tuvieron lugar en el Tercer Milenio antes de Cristo (A.C.) cuya dedicación fue la agricultura y ganadería.

En el siglo XIII (A.C.) los fenicios ocuparon la zona, siendo los fundadores de la antigua Selambina. Pero en el siglo VI (A.C.) caería en poder de los cartagineses y pasó a depender de Cádiz, que por aquel entonces se denominaba Gadir.

En el sigo II (A.C.) Salobreña es conquistada por los romanos y pasó a llamarse Segalvina. Los romanos se dedicaron a cultivar olivo y vid, a la pesca y al salazón.

En el año 711 después de Cristo (D.C.) es invadida por los musulmanes. Y Salobreña se convierte en una alquería (dentro del territorio costero de Elvira). Los árabes se dedicarían al cultivo de caña de azúcar y legumbres.

Salobreña pasaría a llamarse Shalubānya, que también se pronuncia como Shalubīnya. De hecho, su actual nombre procede de este -originario de la lengua árabe- concretamente de la imala, que es un rasgo peculiar de pronunciación del árabe andalusí.

En 1489 Salobreña dejó de ser musulmana al ser conquistada por el militar español Francisco Ramírez de Madrid. Aunque al año siguiente acontecerían sublevaciones por parte de los árabes.

La situación estratégica de Salobreña es de vital importancia y su castillo es utilizado como fortaleza por los militares. En la época Nazarí el interior del castillo cobijó un palacio; y sirvió como prisión para los monarcas: Yusuf III,
Muhammed VIII apodado como El Pequeño, Muhammed IX apodado como El Zurdo, Abu Nasr Sad y Muley Hacén.

Francisco Ramírez de Madrid -en recompensa por la conquista de Salobreña- fue nombrado alcaide del castillo por los Reyes Católicos.

En la Guerra de la Independencia Salobreña se aliaría con las partidas de la costa contra las tropas francesas.

Adentrados en el siglo XIX resurge el cultivo de la caña de azúcar, empleándose técnicas venidas de Cuba.

En el siglo XX el perímetro de Salobreña se agranda y se derriban las murallas que circundaban al castillo.

En los años sesenta el turismo toma fuerza en la villa. Salobreña se extiende y comienzan a construirse residencias de verano y hoteles junto a la playa de la Cagadilla.

     Cómo llegar a Salobreña desde la capital (Madrid).

     Por carretera. Preferentemente en coche.

Voy a explicar una de las rutas más cortas que hay: distancia de Madrid a Salobreña 484 kilómetros. Duración del trayecto: 4 horas y media.

Circulando por la M-30 cogerás la A-4 (autovía de Andalucía) en dirección a Córdoba. Después tomarás la salida 292 hacia la E-902 (A-44) en dirección a Jaén – Granada – Málaga. Luego tomarás la salida 183 y continuarás por la E-15 (A-7) en dirección a Málaga – Salobreña. Sigues las indicaciones y llegarás a tu destino sin problemas.

Como ya comenté verás su castillo árabe alzándose sobre las casitas blancas que lo bordean.

     Climatología de Salobreña y mejor fecha para visitarla y/o veranear.

   Al tener un clima mediterráneo sus temperaturas durante todo el año son consideradas como óptimas para disfrutar del municipio. Aunque quizá la mejor época para pasar unos días allí sean los meses estivales.

Pero repito -y esto es un parecer a título personal- Salobreña puede ser disfrutada los doce meses del año.

A la costa donde está situada se la conoce como Costa Tropical de Granada. Porque en sus campos crecen árboles que dan frutos tropicales, como por ejemplo la palmera.

   Bien, ya estás en Salobreña, un hermoso lugar donde la blancura de sus edificaciones se conjuga a la perfección con el verdor de sus cultivos.

Aprovecha para relajarte, siéntate en alguna terracita, come o cena; o simplemente toma un refresco, o lo que te apetezca, al borde de una de sus playas.

(En la segunda parte del artículo te dejaré mucha más información).

   Por Carolina Olivares Rodríguez.